Carta al niño Dios:
En el nombre de mis hermanos y recordando el otrora hago una
carta para expresar lo que todos quieren, piensan o sienten. Para todos lo que están
ansiosos porque la noche llega con regalos, regalos que recibir y regalos que
dar.¿ cual es la satisfacción? ¿o el goce
de cada uno?. Todos los que pasamos por la vida terrestre lo sabemos. Solo
cuando donas con amor sientes recorrer algo por tu alma que hace hasta vibrar
tu cuerpo y sientes como una dulce melodía, llegas al corazón de otro con
aquello que desea. Pero será eso nada más? No, no lo es mucho más que el paso
de una mano a otra de un presente.
Ahora quiero hablarles de lo que ustedes deben dar y pedir
en esta noche en que esperan a este niño Dios que nace en nosotros y desean que
se haga presente. Y vaya que si lo hace cuando las más dulces virtudes se
depositan en todos y cada uno y se presentan llenos de la fe, esperanza y caridad que emanan
del amor. El vigor y la fortaleza que se os imprime es capaz de dar en
abundancia y es de un efecto cual generador de energías capaz de hacer todo el
bien posible. Y no solo a nuestros
familiares y amigos más cercanos. Este es el regalo que deben ustedes
aprovechar y con la buena voluntad de
cada uno,la ayuda de nuestro Padre Misericordioso y el ejemplo del Maestro
Jesús.
Así es como relacionándonos unos y otros hermanados en el
bien estaremos cumpliendo el mandamiento nuevo, El “ama a tu prójimo como a ti
mismo”…
Que la paz les
permita la fraternidad para que la solidaridad se consolide en el globo terráqueo,
que haya luz en vuestras conciencias al despertar a la luz del conocimiento y
que el amor sea el artífice para lograrlo.
Amar más y amar más y amar más…
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