lunes, 8 de septiembre de 2014

MI REINO NO ES DE ESTE MUNDO

 1. Volvió, pues, a entrar Pilato en el pretorio y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres
tú el rey de los judíos? - Respondió Jesús: "Mi reino no es de este mundo". Si de
este mundo fuese mi reino, mis ministros sin duda pelearían, para que no fuera yo
entregado a los judíos; mas ahora mi reino no es de aquí. - Entonces Pilato le dijo:
¿Luego Rey eres tú? - Respondíó Jesús: Tú dices que yo soy Rey. Yo para esto
nací, y para esto vine al mundo, para dar testimonio a la verdad; todo aquel que
es de la verdad, escucha mi voz. (San Juan, cap. XVIII, versículos 33, 36 y 37).


 E.S.E. Item 4

El reinado de Jesús
4. El reinado de Jesús no es de este mundo esto es lo que comprenden todos;
pero ¿no tiene también su reinado en la tierra? El título de Rey no implica siempre el
ejercicio del poder temporal; se da de común consentimiento a aquel a quien su genio le
coloca en el primer rango en un orden de ideas cualquiera que domina su siglo e influye
en el progreso de la humanidad. En este sentido se dice: El rey o príncipe de los
filósofos, de los artistas, de los poetas, de los escritores, etc. Este reino, nacido del
mérito personal, consagrado por la posteridad, ¿no tiene muchas veces una preponderancia mucho mayor que el que supone la corona? El uno es imperecedero, mientras que el otro es juguete de las vicisitudes; el primero siempre es bendecido por las regeneraciones futuras, mientras que el otro es algunas veces maldecido. El reinado terrestre acaba con la vida, el reinado moral gobierna aún, y sobre todo después de la muerte. Bajo este concepto, ¿no es Jesús mucho más poderoso que los potentados? Con razón decía, pues, a Pilato: Soy Rey, pero mi reino no es de este mundo.

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