Esto
es hermoso… hace brotar lágrimas y una plegaria porque algún dia nuestros corazónes
logren albergar tales sentimientos puros y realmente cumplir con un deber de
todos para todos.
La
cobranza de la gratitud disminuye el valor de la dádiva.
El
bien no tiene precio, pues a semejanza del amor, igualmente no tiene límites.
Cuando
hagas algo meritorio en favor del prójimo aguardando recompensa, esta acción valiosa
se apagará por el interés personal que es pernicioso.
El
sol calienta y mantiene al planeta sin ninguna exigencia.
La
lluvia bendice y no solo preserva a los ricos sino a todos los seres y esto lo
repite en variados periodos y a diferentes ritmos, no pidiendo nada.
El
aire, es la razón de la vida, existe en tan armonioso equilibrio y es tan discreto,
que raramente las criaturas se dan cuenta de que es imprescindible.
Haz
el bien con alegría y, en el acto de realizarlo, dará frutos su recompensa.
Ayuda
a todos con naturalidad, como el deber que te impones a favor de ti mismo, y te
aureolarás de paz.
Si
estableces cualquier condición para ayudar, desmereces a tu acción, desvaneciendo
su valor.
Unete
al ejército anónimo de héroes y apóstoles de la bondad.
Nadie
va a saber tu nombre, en tanto el pensamiento de los beneficiados sintonizará
con tu generosidad estableciendo ellos los vínculos de seguridad para la armonía
del mundo.
Joanna
de Angelis.

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